Los incontables caminos
que anduve como loca para no encontrarte
en realidad me llevaban todos a ti.
Hasta cuando yo iba sola por las noches oscuras
las estrellas que huían de mi mirada
probablemente brillaban encima de tu cabeza
y las flores ante mis suspiros y mi aliento
probablemente se agitaban inclinándose hacia ti.
Del amor a la humillación,
de la humillación al amor,
yo bajaba el balde de tu pozo varias veces al día,
pero lo único que subía todas las veces
eran caminos con miles de bifurcaciones.
Voy andando por los caminos infinitos
que hace una estrella buscando a otra en la galaxia.
Mi vida es
un rodeo hacia ti
después de recorrer todos los atajos.
Ra Hee-duk