No, no es cosa de hacer escalas



No, no es cosa de hacer escalas, de apoyar la voz en el vientre y llegar a esa sonrisa interior cuando el sonido hinche las cavidades del rostro. No es la lengua extendida a lo ancho de la boca, apoyada en los dientes. Tampoco es la exhalación que sucede detrás de los ojos ni aquella que lo hace evitando el roce directo con las cuerdas vocales cuando una congestión.
No, no es cosa de ejercitar.
El tejido de la voz ha sido por ahora desmembrado y su cuerpo todo concentrado sin concentrarse, se cuerpo puede traerlo de vuelta como órgano a su catedral.

Guadalupe Santa Cruz